martes, 23 de febrero de 2010 Y 13:26

Tocar una nube con la punta de los dedos.
Exhalar el suspiro de aquél a quién amas.
Darte la vuelta en la cama y ver que no estás sola.
Dar tu vida.
Entregar toda tu alma incondicionalmente.
Llorar.
Reír con tus amigas.
Comer un helado en invierno.
Gritar de euforia.
Cantar.
Irte a dormir con ese cosquilleo incesante en el estómago.
Soñar.
Una sonrisa sincera.
...
No todo es oscuro,
cuando una puerta se cierra siempre hay una ventana que comienza a abrirse para tí. Sólo tienes que percibir su suave halo de luz y seguir el camino que te guíe el instinto.
En la carrera la fatiga es normal.
Sobre todo vive por y para tí y pisa firmemente.