jueves, 29 de abril de 2010 Y 15:57

Siempre me pregunto por qué nos caemos.
Ahora mismo estoy en el cielo, con mi mente divagando por algún rincón o alguna dulce melodía, suspirando y dejando mis deseos escapar lentamente por el aire, intentando que mi eco no resuene y rompa mi calma.
¿Sabes por qué caemos?
Cuando Dios pone a dos personas en la tierra, las dos llamadas "medias naranjas" a una punta opuesta en algún lugar del mundo, es por una razón.
El destino te da las pistas que te incitan a vivir experiencias que cambiarán tu vida, sólo queda decidir si ignorar las voces o hacer caso de las mismas.
Las mías me gritan de una forma imposible de ignorar, haciéndome sufrir del dolor por no poder acallarlas muchas veces.
Ese encuentro es indeciso, pero tengo la fé de que algún día surja y entonces, nazca esa chispa que comienza a llamear dentro de mí, haciendo que mis ojos brillen cada vez que pienso en él, cada vez que pienso en el futuro inmediato.
Y estoy dispuesta a tropezarme y caer, porque si caemos...
es por haber volado entre los ángeles.